L.Aura

 

Soy L.Aura, aunque eso no es lo que soy; ese solo es mi nombre. Soy una buscadora de nuevos caminos. Siempre me atrajeron esas cosas de las que nunca se hablan. Esa verdad que se encuentra debajo de estas capas de las ilusiones…  Ese otro mundo que no se ve.

 

Siempre intuí que había algo más, y por eso salí. Y aunque viajar nos evoque tiendas de acampar y mochilas, es mucho más que eso. Es la búsqueda permanente hacia nuestros adentros; porque la verdadera aventura va en dirección hacia la propia consciencia; una nueva, que trascienda este pensamiento único que repetimos sin ton ni son.

 

Ya hace un tiempo que no soy un nombre, un trabajo, ni un pack de costumbres en el que pueda esconderme. Soy artista, autodidacta, y creo que en la creatividad está todo el potencial para liberarnos. La creatividad es la llave para abrir todos los candados. Expresarnos nos hace conscientes, y cada vez más humanos.

 

Formamos parte de una humanidad automatizada, y quiero decir: inhumanizada. Creo que nos hacemos humanos recién después de escuchar la llamada. Un día comencé a experimentar esa larga noche oscura del alma y me hice preguntas y me fui a buscarlas. Me sentía vacía. Nadie podía darme nada porque ni yo sabía qué era eso que me faltaba… Y era yo.

 

En medio de todo este panorama, una frase de Jonh Lenon me atravesó: «La vida es aquello que pasa mientras tú haces otros planes», y debo confesar que algo se me movió por dentro hasta detonar. Al poco de esta explosión, renuncié a mi trabajo como bancaria, me despedí de mi gente, regalé muchas cosas y me alcé la mochila. Recuerdo que llevaba veinticinco años, cuatrocientos dólares, inexperiencia y muchísimas dudas. No sabía dónde iba ni cuándo volvería y simplemente me fui. Creo que algo ya me decía que, para pensar y sentir de verdad, primero hay que vivir, no hay otra.

 

 

Wadi Rum

 

 

A partir de entonces he recorrido más de cincuenta países y he probado el amor y el desamor, la pertenencia y la renuncia, la permanencia y lo más efímero. Viajar sola, sin dinero, siendo mujer y joven, era una amalgama peligrosa y así experimenté grandes vivencias. Gracias a eso, soy.

 

Viví en la piel de muchas otras realidades y aunque a veces dudé de si me había perdido, porque esas otras realidades no eran las mías… no. Al final, esas otras vidas me caminan por dentro y me llevan a muchas partes. Soy el resultado de recuerdos que, aunque no aparezcan en la mente, están ahí, en cada gesto, en cada dirección, en cada sitio donde voy o no voy, en cada persona a la que me acerco o me alejo. Experiencias que me trajeron aquí y que fui juntando en una especie de collage sagrado que me trasciende.

 

 

L.Aura

 

 

A lo largo de la Novela Viviente, iré subiendo cuentos documentales y reflexiones a medida que vaya recorriendo la Ruta Lamaramar. Y como de lo que se trata es de nuestro crecimiento personal, intentaré en cada artículo no solo relatar la experiencia sino desenterrar las emociones que existen debajo de esas vivencias para valorarlas, superarlas o simplemente aceptarlas y así dar un paso más.

 

 

L.Aura

 

 

Para peregrinar este camino que solo es el reflejo de lo divino, no puede haber nunca prisa, tampoco pausa. Desde el año 2002 que lo transito. Y sé que la expresión de esta ruta es mi destino. Así lo escribí.

 

De esta manera, intento dejar un testimonio de lo ocurrido en el planeta desde que comienza este milenio. Me he propuesto hacerlo lento. Arribar cada lugar en su momento. No se trata de viajar por viajar; la Novela Viviente es mi propósito de vida.  Haciendo una vuelta al mundo, giraré en torno a mi eje porque, a fin de cuentas, como es afuera es adentro.

 

 

L.Aura


 

… Caminaré siempre hacia dónde mis palabras me lleven,

porque ese es mi propósito;

y cuando algo es tu propósito,

ya no hay opción.