¿Neuralink? ¿Transhumanismo? ¿Es que nos hemos vuelto todos locos?  ¿De qué se trata Neuralink?

 

neuralink - transhumanismo

 

Al ritmo con el que se sucede la vida, quizás, para cuando leas esto, estas palabras te resulten huecas, sin ningún sentido. George Orwell en «1984», de la voz de Winston, con respecto a su comunicación dijo: Era, por naturaleza, imposible. O bien, el futuro se parecería al presente, y nadie le haría ningún caso; o sería diferente y sus problemas carecerían de sentido.

 

Sin embargo, hoy sí tiene sentido. Estamos en septiembre del año 2020. Un punto de inflexión donde el mundo entero está frente al Crack. Mientras miramos para otro lado en plena pLandemia y nos tapan la boca para no hablar y, sobre todo, para no olvidar que debemos tener miedo y mucho, Elon Musk se adueña de nuestros cerebros. O, quizás, no del nuestro (todavía), pero sí el de las generaciones venideras.

 

Cuando escribí Paren el Mundo que yo me Bajo* comencé a seguir de cerca a este personaje. Y si lo que hay en el documento no te basta, ¡agárrate porque hay curvas!

 

Mañana (28 de agosto, 2020) se comenzará a promocionar Neuralink: otra de sus sofisticadas compañías. La empresa está diseñando una super tecnología capaz de conectar el cerebro humano con un ordenador.

 

Esta interfaz será posible a partir de microchips implantados en nuestro cuerpo (espero que no sea obligatorio). En principio, harán algo de apología y se dirá (cosa que es cierta) que esta super tecnología tratará trastornos como el parkinson, epilepsias, depresión o distintas enfermedades neurodegenerativas ya que el pensamiento llegará a las prótesis con total naturalidad. El tema es: ¿termina aquí la cosa? ¿Será que, de repente, Elon Musk se desvive por sus semejantes?

 

Por lo visto, no parará hasta cambiar al mundo tal como lo conocemos. No le ha bastado con los coches autónomos, túneles bajo tierra, viajes al espacio o su red de satélites irrigándonos emisiones de 5G con frecuencias electromagnéticas de muchos gigahercios sobre nuestras cabezas… no, él va a más: el transhumanismo. Según Musk, su misión es conectar al ser humano a la inteligencia artificial. Desde Paypal hasta Open Al, su objetivo es «facilitarle la vida a las personas y expandir el potencial» – asegura. Entrañable filántropo, ¿no crees?

 

Con estos implantes cerebrales nos moveremos a lo Frankenstein, y lo peor es que no nos daremos ni cuenta. Según se explicó, los electrodos se colocarían en el cerebro y quizás con esto, quién sabe, ya no tengamos que pensar. Se encargarían ellos: quienes reinan a la sombra. Estaremos a un eslabón de Sophía: el robot humanoide galardonado por ser la primera Campeona de Innovación No Humana de la ONU.

 

 

The Matrix de ciencia ficción… nada. Terminó siendo toda una profecía. Según Morfeo para el dos mil ciento y poco seremos baterías reproduciéndonos en campos de cultivo.

 

La etimología de la palabra humano es humus (tierra) pero, ¿perderemos esta condición? ¿Qué viene ahora? Intuyo que con tanto miedo seremos nosotros mismos quienes le roguemos a Musk que nos libre de todos nuestros males.