Desde adentro no se ve

 

¿Por qué digo que desde adentro no se ve?

 

Imaginen por un momento que compramos una pecera de 20 por 10 cms. Le ponemos agua y, acto seguido, un pez. Este pez, en poco tiempo, se acostumbra a nadar sin tocar los cristales de su cárcel. De hecho, cree que su vida es aquel circuito en el que bucea una y otra vez. No conoce el ataque, está solo en la pecera y, cada noche, recibe algo de comer. Nuestra mascota pronto creerá que esa es la vida. Es lo único que conoce. Un lugar seguro, aburrido, sin mareas.

 

Ahora bien, imaginen que estamos en lo alto de una colina. Desde allí podemos ver la carretera, el bus que la atraviesa, el puente que la divide y,  más allá, la terminal donde todos acabarán su recorrido. Evidentemente, los pasajeros no están al tanto de su destino, pero, nosotros sí, porque al verlos desde otra perspectiva podemos saber su futuro. Lo que para el pasajero del bus es lo que vendrá, para nosotros es el presente.

 

Sigamos imaginando. Para eso estamos aquí. Si yo nazco en Arabia Saudí, donde las mujeres recién en el año 2018 consiguieron conducir un coche y, obviamente, no pueden mostrar sus brazos, ¡ni hablar de su cintura!… ¿Cómo creerán que es la vida si nunca han salido de allí?

 

Y podemos seguir… La lista es interminable. El caso es que el contexto condiciona mi verdad. La percepción que yo tengo de la vida no será nunca igual a la tuya. Y aún así nos empeñamos en ser los depositarios de la verdad. Señalamos al otro. Lo opuesto a mis conceptos está equivocado, o eso creemos.

 

La fórmula del relativismo anuncia: «Todo es relativo, salvo este principio». Sócrates ya decía, muy sabiamente: «Solo sé que no sé nada». La ignorancia de este principio viene dada por la falta de humildad, porque la humildad es la antesala a la sabiduría. Si yo parto de que todo lo sé, ¿podré abrirme al saber? Si yo parto del no sé, estaré dispuesto a aprender algo nuevo. La humildad es la llave que abre los cristales de la pecera.

 

A continuación, te dejo un audio donde parafraseo un cuento que adoro. Nada mejor que un cuento para este tipo de cosas.